Estuve en una reunión de coordinadores del ministerio hispano en la arquidiécesis hace unas semanas y se anunció lo del matromonio hispano feliz… No dejó de sorprenderme de manera positiva tal noticia… en ese momento volaron por mi psiquis ideas, recuerdos, anhelos, etc. Se puso a funcionar la materia gris y las conexiones electro-magneticas se desataron ahi. Si, así es; es uno de mis temas, situaciones, realidades favoritas. Hace varios años que desuniformente me introduje al discurso intelectual y práctico de lo referente a las familias, los matrimonios y todo lo que gira entorno a estos.
Desde mi afán por resolver las “cositas” entre papá y mamá; y la realidad no siempre feliz y color de rosa que fui descubriendo en las “buenas familias,” se convirtieron en el motivante esencial de aquella busquedad por “soluciones”. La cosa en serio, fuera de mi loca manía de darle por lo autodidacta, fue al ingresar al programa de “Family Counseling” en la UCR (University of California in Riverside) aprovechando que en mi año de pastoral, cuando aún era seminarista, las mañanas eran desérticas de actividad física y neuronal. Lamentablemente aquella aventura, aunque ”muy buena”, terminó con el año de pastoral y 12 créditos en el área. Algo anecdótico, fue mi primer día de clase… nótese tenía 22 años y el salón estaba lleno de personas entres sus 60′s 0 70′s tratando de sacar su “retirement career” no olvidaré jamas las miradas de todos preguntándose “?No se equivoco de high school?” aquello terminé siendo toda una aventura. Tuve que retornar a mis estudios teológicos en San Antonio, TX., dónde no desaproveche la oportunidad de tomar algunos cursos relacionados (Pastoral CARE) y en el verano se abrió la oportunidad de viajar a la isla del encanto para tomar algunos créditos más… un par de ellos en “Terapia Familiar” de manera concreta, sobre el Genograma y la Terapia Familiar de Sistema… toda una experiencia acumulando información; nunca olvidaré los dormitorios de la Universidad de San German… sin AC, en pleno verano, en Puerto Rico… y de los mosquitos, mejor ni hablar. Con lo de mi retirada de la vida clérical… vino mi establecimiento en Houston y apareció como si me buscará el “Diplomado” que ofrecía el HCC (Houston Community College) “Family Education Specialist” 64 horas de algo de teoría y mucho de experiencia. A partir de eso me he tenido que consolar consatisfacer mi manía autodidacta, pero manteniendo el sueño de un día terminar la maestría en Family Counseling. Entre tanto… gente ha ido y venido buscando guía… educación o alguna idea de cómo salir de la crisis, cómo mejorar, cómo terminar con sus lios, etc., de todo como en botica… clases por aquí, talleres por ahí, charlas por allá… y todo, absolutamente todo… hablándome de esta realidad… el desmoronamiento del “sistema” familiar… el grito desesperado de los que han agotado sus recursos, el llanto o el silencio del niño que no entiende por que papá y mamá no pueden vivir juntos totalmente en contra de su voluntad… no puedo negar que me emociono saber que se unirían recursos y personas para hacer algo… aunque sea de manera preventiva, que mucha falta hace y que a menudo es mejor; la parte curativa es tan díficil y tan limitada en garantías… En hora buena… quiero terminar mi blog diciendo que mi caminar ha estado marcado por la presencia de Dios… sin la cual, me atrevo a afirmar categoricamente la realidad familiar sería mucho más grave y complicada.
Familias… no dejen hundir lo más valioso que tienen… ustedes mismos, los unos a los otros y por encima de todo… no se aparten de Dios.